sábado, 8 de febrero de 2025

El gran Daniel

                                           Big Danny


La evolución de la raza humana, en su constante crecimiento y desarrollo, nos está llevando a cotas nunca antes imaginadas. Los seres humanos empezamos a tomar conciencia del cambio en el que nos encontramos inmersos.

Si bien no está siendo gradual a todos, sí hay evidencias de individuos con una consciencia y desarrollo superior a la media actual. Estas personas han tomado el mando de las emociones de quienes le rodean.

Han llegado para dar esperanza. Son quienes nos van a mostrar el verdadero sentido de nuestra existencia. Quienes mostrando la pureza de sus almas nos van a llenar de paz. Estas personas ya están entre nosotros, ellos son la prueba palpable del cambio, de la liberación de cadenas pretéritas. Son quienes nos llevarán a romper con dogmas envueltos en el dolor. Ellos son la luminaria que marcará el camino hacia un mundo mejor.


Aquí es donde entra el protagonista de este relato. 

Él no es consciente del alcance de su "poder". No hablo de poderes mundanos o literarios, hablo de los verdaderos poderes de la nueva raza humana. Él es un imán para los sentidos, su magnetismo radica en la forma cómo concibe la vida. Es un salto evolutivo en nuestro concepto de guías. No propulgan ningún catecismo, ningún sainete new age. Dentro de él está la respuesta y ha venido a compartirla con nosotros.

Venido de tierras lejanas y cálidas. De ultramar arribó en el viejo continente. El mensaje había llegado, y ahora toca aprender de su esencia. 

Hijo de Viracocha, de Huitzilpochtli, de Itzamná, de Kauli, de Inti. Hijo de los dioses mitológicos. Hijo de Pacha Mama, Diosa de la madre Tierra. 

El profeta Daniel profetizó la venida del mesías. En La Tanaj describe su llegada con detalles de la venida. Esto queda sujeto a creencias particulares. (Tomemos este párrafo como una licencia personal).

Querido Daniel. Tu alma y presencia es un regalo. Tú has comprendido de que va todo esto, tú has recogido la esencia de este plano. Lo estás mostrando con el talante y la fortaleza de un guerrero. Eres el Aquiles del nuevo mundo, eres un ejemplo para quienes te conocemos y solo me queda darte las gracias. 

 

A mi amigo universal. 

Un ser excepcional, con una sonrisa que abraza el alma y reconforta los sentidos. Espero tener pronto la suerte de departir contigo y aprender las enseñanzas de vida que ofreces tan generosamente. 

Un fuerte abrazo Big Dani.